Sus Vidas y Sus Obras

Yamunacarya

Yamunacarya

Era un Joven Genio

Después de Nathamuni, Sri Yamunacarya fue el máximo exponente del Sri Vaisnavismo antes de Ramanuja. Nació apróximadamente alrededor del 953 d.C. en Madura, la capital del reino de Pandura, Yamuna fue criado por su madre y su abuela. Debido a que su padre y abuelo habían muerto, Nathamuni tomó sannyasa. A pesar que era Huerfano, realizó bien sus estudios y pronto superó a todos sus compañeros en conocimiento. El joven genio académico sorprendió a todos. Su atención hacia los estudios y su dominio de las escrituras era aplaudido por su profesor, la dulce y bella naturaleza de Sri Bhasyacarya lo convirtieron en el favorito de sus compañeros.

Cuando tenía tan solo doce años

Cuando tenía tan solo doce años, ganó un premio por su gran ingenio. En ese momento, el pandita real del rey Pandya de Cola tuvo éxito en hacer sentir a los otros panditas en su región como tontos. Fue famosos como “Vidvajjanakolahala” que significa “Aquel que lanzaba a los eruditos al escándalo.” El pandita real era muy querido por el rey, quien lo patrocinaba generosamente. Vidvajjanakolahala solía extraer un impuesto anual a todos los panditas del lugar. Quien se rehusara a pagar debería que enfrentar al pandita real en argumentación, ser humillado y seguidamente castigado. Por temer a perder su reputación como eruditos, todos pagaban regularmente este impuesto sin argumentar. Un discípulo del pandita real fue al asrama del guru de Yamuna exigiendo el impuesto. El guru de Yamuna estaba afuera en ese momento y él se rehusó a pagar el impuesto, considerándolo como un insulto para su gurudeva. Envió al discípulo de regreso con el mensaje de que un insignificante seguidor de Bhasyacarya desafiaría al pandita real, Vidvajjanakolahala en un debate abierto.

Convoca a este Pandita para Debatir

Cuando la noticia del niño de doce años llegó al padita real, simplemente rió. “Muy bien,” dijo, “Convoca a este estudiante para debatir.” Por la orden del propio rey se estableció el día del debate. A la hora de la cita, el niño fue llevado ante la corte real en un palanquín de lujo. Al ver la belleza del niño, la reina quedó encantada. Ella de inmediato se puso de su lado, mientras el rey favoreció a su propio pandita. Entonces se realizó una apuesta entre el rey y la reina. Si el pandita del rey ganaba el debate, la reina tendría que someterse a los caprichos del rey. Pero si el favorito de la reina, el hermoso niño pandita, ganaba el debate, el rey otorgaría a Yamunacarya la mitad del reino.

Primero el pandita real examinó al niño haciéndole muchas preguntas confusas sobre gramática Sánscrita a las cuales Yamuna respondió perfectamente. Luego fue el turno de Yamuna para examinar al erudito. Él dijo, “Haré tres declaraciones máximo. Si puedes refutarlas, aceptaré mi derrota. La primera es: tu madre no es estéril.”

Incapaz de Responder

El pandita real se quedó estupefacto. Al refutar esto, negaría su propio nacimiento. Incapaz de responder permaneció en silencio.

Yamunacarya continuó: “Mi segunda propuesta en la siguiente: El rey es justo, refuta esto si te atreves.”

Otra vez el pandita se quedó callado. ¿Cómo podría argumentar que su propio rey era impío?

Finalmente el niño dijo: “Mi tercera propuesta es esta: La reina es casta. Refuta esto y seré derrotado.”

Incapaz de refutar estas proposiciones, el pandita se defendió. “Estás proponiendo cosas que son irrefutables. Al pedirme que desafíe la piedad del rey y la castidad de la reina estás blasfemando y traicionando la patria. ¿Cómo te atreves de preguntarme esto? ¡Esto es una barbaridad! Si crees que estas propuestas son refutables, entonces refútalas tú mismo y serás condenado como ofensor del trono. De lo contrario admite tu insolencia y cuelga tu  cabeza con vergüenza.”

Los panditas seguidores llenaron el escenario con aplausos y el rey se sintió convencido de que había hecho retroceder al desafiante e insolente niño. Pero Yamunacarya no había terminado. “Como quieras” dijo, “Yo mismo refutaré estas proposiciones. Primero te pedí que negaras que tu madre no es estéril. Ya que no has podido hacerlo, citaré el Manu Smrti en esta manera; de acuerdo a las Leyes de Manu, “Si uno mujer no tiene más de un hijo, sería considerada esteril.” (eka-putro hy aputrena lokavadat, Manu-Samhita, 9.61, Medhatithi Bhashya). Debido a que tu madre sólo tuvo un hijo, la propuesta de que ella no es estéril es negada.

El Rey es Piadoso

“Ahora la segunda propuesta: el rey es piadoso. Te pedí que refutaras esto, pero fuiste incapaz de hacerlo. Las leyes de Manu también declaran que dado que él es responsable de su protección, el rey asume la sexta parte de los resultados de las acciones piadosas o impías de sus súbditos. (sarvato dharmasad bhago rajo bhavati raksatah, adharmadapi sad bhago bhavatyasya hyaraksatah, Manu-Samhita, 8.304, Medhatithi Bhashya) Como esto es Kali-yuga, las personas en general son de naturaleza impía, por lo tanto el rey tiene que asumir una pesada carga de impiedad. Esto refuta la segunda tesis: el rey es piadoso.

“En cuanto a mi refutación sobre la tercera propuesta, la reina es casta.” Con esto la multitud quedó en silencio y la reina se sonrojó. Los partidarios de Yamunacarya se preguntaron, como el niño podría refutar esta proposición y vencer al pandita sin avergonzar a la reina. Yamunacarya continuó, “Las leyes de Manu declaran que un gran rey es la el representante de los dioses. Los dioses, Agni el dios del fuego, Vayu el dios del viento, Surya el dios del sol, Chandra el dios de la luna, Yama el dios de la muerte, Varuna, Kuvera, e Indra, están presentes en el cuerpo del rey. La reina por lo tanto, se casa con más de un hombre. Si una mujer está casada con más de un hombre ¿cómo podría ser casta? Por lo tanto la tercera propuesta es refutada.”

La Reina estaba Jubilosa

La multitud se quedó asombrada pues el niño erudito ciertamente había derrotado al pandita real. La reina estaba jubilosa y abrazándole le dijo, “Alabandaru,” que quiere decir “el que vence.” El pandita de la corte fue deshonrado. El rey, que había sido derrotado en su apuesta con la reina se levantó y dijo, “Hijo mío, Alabandaru,  niño erudito has derrotado a mi pandita real, el terror de los eruditos, Vidvajjanakolahola. Su miserable vida ahora te pertenece, para hacer con ella lo que te parezca. Lo encomiendo en tus manos. En cuanto a ti, le prometí a la reina que te daría la mitad de mi reino si ganabas. Ahora que has ganado, humildemente te pido que aceptes la mitad de mi reino como recompensa.” El rey concedió a Yamunacarya el lugar que ahora es conocido como alavandara-medu.

Yamunacarya, quien había Ganado el título de “conquistador” se hizo famoso como Alabandaru, el niño rey. Conforme pasaron los años, se involucró más y más en los asuntos del estado, olvidando prácticamente el legado de su abuelo, Nathamuni. Rodeado de opulencia y poder, poco a poco se afianzó en la posición de un rey. Absorto en política tuvo poco tiempo para los asuntos espirituales.

Le Encomendó un deber Sagrado

En ese tiempo, el abuelo de Alabandaru, Nathamuni falleció, pero antes de dejar este mundo llamó a su más confidencial discípulo Nambi y le encomendó un deber sagrado: inspirar a Yamunacarya a renunciar su reino y defender la causa del Sri Vaisnavismo. Yamunacarya era el único calificado para propagar el Sri Vaisnavismo, nadie más podía tomar el lugar de Nathamuni.

Pasaron los años y finalmente llegó el momento de impulsar a Yamunacarya a la acción. Nambi, recordando la orden de su gurudeva fue a enfrentar a Yamunacarya y a convencerlo de la necesidad de renunciar al mundo y predicar. Cuando llegó a las puertas del palacio, fue rechazado. No era fácil para un humilde mendigo obtener una entrevista con el gran Rey Alabandaru. Con el tiempo, Nambi llegó a saber quién era el cocinero real. Un día mientras regresaba del Mercado con productos frescos, Nambi lo detuvo y le dio algunos vegetales llamados tuduvalai, los cuales promueven la pureza mental e incrementan la tendencia hacia la contemplación y la vida espiritual. Le pidió al cocinero preparar estos vegetales regularmente para el bienestar del rey. El piadoso cocinero comprendió la rareza y pureza de estos vegetales y se sintió complacidos de prepararlos para el rey. Desde ese día, comenzó a prepararlos regularmente para el almuerzo del rey. El rey disfrutaba mucho los vegetales y Nambi regularmente suplía la cocina con ellos.

El Misterioso Mendigo

Un día, Nambi se contuvo. Ese día al rey le hicieron falta sus vegetales y le preguntó al cocinero porque no los había preparado. Cuando el cocinero le explicó sobre el misterioso mendigo que suplía estos vegetales, el interés del rey se despertó. “La próxima vez que este sadhu venga,” ordenó el rey a su cocinero, “tráelo ante mí.”

Al día siguiente cuando Nambi regresó con los vegetales, el cocinero lo llevó ante el rey y lo presentó. “¿Qué quieres de mí?” preguntó el rey, “¿Porque traes estos vegetales todos lo día sin pago alguno?” Nambi, entonces, pidió una audiencia privada. El rey pidió a todos sus súbditos dejarlos a solas, y cuando todos se habían ido ofreció a Nambi un asiento. “Por favor habla,” dijo.

Nambi después de decirle a Alabandaru sobre la muerte de su abuelo. Le habló sobre la ansiedad de Sri Nathamuni por la necesidad de un triunfador para la sampradaya del Sri Vaisnavismo, un gran erudito que pudiese derrotar a las escuelas de filosofía opositoras y establecer los principios religiososde su tradición. Solamente Yamunacarya estaba lo suficientemente capacitado para hacer esto, pero ahora se había convertido en el Rey Alabandaru, un gobernante unido al lujo real y al poder. Gradualmente Nambi despertó en el corazón de Yamunacarya el deseo de renunciar al trono y seguir la Sri Sampradaya. Después de considerar profundamente el mensaje del Bhagavad-gita en la compañía de Nambi, visitó el templo de Sri Rangam, donde aceptó el mantra de Nambi y se comprometió a renunciar a la opulencia y a la realeza y retomar la misión de su abuelo.

Debe entregarse por Completo

Después de entregarse por completo a una vida de disciplina  espiritual, contemplación y devoción, Sri Yamunacarya pasó a convertirse en un gran maestro. Rápidamente se convirtió en el líder intelectual y espiritual de los Sri Vaisnavas, sumamente reconocido por su compresión, erudición y su síntesis del sistema de filosofía de Nathamuni con el sistema de adoración del Pancaratra ordenado por los Vedas. El estado incuestionable de Yamunacarya como brahmana le ayudó a establecer su versión Pancaratrik del Vedanta por encima de las protestas de los seguidores de Sankaracarya. Así, aumentó el prestigio del Vaisnavismo y del Krsna-bhakti al demostrar la base de ambos en las escrituras y su superioridad espiritual a las castas mundanas. Entre sus escritos son famosas las oraciones a Visnu conocidas como el Stotra-ratnam, la joya de las oraciones. Sus escritos incluso incluyen varios trabajos filosóficos y teológicos: el Gita-sangraha, una explicación de sus puntos de vista sobre el Bhagavad-gita; su Agama-pramanya, donde expone la síntesis de las tradiciones del Pancaratra con su versión de Vaisnava Vedanta; y otra importantes obras doctrinales, así como el Siddhitraya o La Triple Perfección (del cual sólo sobrevivieron algunos fragmentos) y el Atma-siddhi, o Tratado sobre la Autorrealización.

Los principales escritos de Yamunacarya están en Sánscrito. Escribir en Sánscrito fue para Yamunacarya en tanto una estrategia para salir de las tradiciones de los Alwars del Sur de India, quienes escribían en Tamil. Al escribir sus comentarios de las escrituras en Sánscrito, Yamunacarya esperaba establecer las tradiciones del Sur de India en un marco más clásico de exposición, que fuese aceptable para una gran gama de eruditos védicos. De esta forma estableció las bases  para que Ramanuja estableciera el Sri Vaisnavismo como una sampradaya ortodoxa, o escuela principal de teología.

El esquema general del Sri Vaisnavismo

El esquema general del Sri Vaisnavismo, así como muchos de sus detalles fueron trazados por Yamunacarya en sus escritos. Proseguía a Ramanuja continuar en esta línea, para marcar los más finos detalles y establecer un Sri Vaisnavismo más ortodoxo en la conciencia colectiva del Sur de India y así construir un lugar en la historia de la Sri Vaisnava sampradaya.

Atrajo a muchos Seguidores y Discípulos

Yamunacarya atrajo a muchos seguidores y discípulos; la historia registra de tan solo veinte de ellos. A pesar que eran sinceros y dedicados a su querido gurudeva, ninguno de ellos fue bendecido con la profunda sabiduría o la determinante energía requerida para llevar a cabo su gran obra de una forma significativa. Fue a Sri Ramanujacarya a quien le quedó la tarea de llenar las expectativas de Yamunacarya para el futuro del Vaisnavismo.

Periya Tirumalai Nambi, también conocido como Sri Saila Purna en algunos relatos, fue el seguidor favorito de Yamunacarya. Bajo la guía de Yamunacarya, aceptó la orden de renunciante y vivió con su guru, sirviéndole hasta el final. Nambi tuvo dos hermanas, llamadas Bhudevi y Sridevi, quienes posteriormente fueron las dos consortes del Señor Sri Venkatesvara. Bhudevi se casó con un brahmana piadoso llamado Asuri Kesavacarya. Kesavacarya vivió en Sri Perumudura, aproximadamente a unas veintiséis millas de Madras. Después de un tiempo, tuvo un hijo llamado Laksmana por Nambi, y posteriormente Laksmana fue el hermano de Sri Ramacandra. De acuerdo con los Sri Vaisnavas, Ramanuja fue una encarnación de Laksmana. Dado que Laksmana había sido un gran devoto de Rama el niño pronto fue conocido como Rama-anuja, o “seguidor de Rama.”

De acuerdo a la tradición Sri Vaisnava, Ramanuja nació el quinto día de luna llena en el mes de Caitra in 1017 d.C. la familia de Ramanuja pertenecía a la casta de Vadama smarta-brahmanas, quienes eran eruditos Védicos formales. El padre de Ramanuja, Kesavacarya estaba muy apegado a los sacrificios védicos o yajnas. Por esta razón se volvió famoso como Sarvakratu o el ejecutador de todo tipo de sacrificios. Cuando el niño entró en edad, Kesavacarya lo introdujo en la educación Sánscrita, enseñándole gramática, lógica y los Vedas. A pesar que Ramanuja estaba bien educado en el aprendizaje brahminical, aún no había sido expuesto a los profundamente devocionales himnos Tamil que glorifican a Sri Visnu. Sin embargo, su devoción natural ya había sido despertada por la asociación de un discípulo no brahmana de Sri Yamunacarya llamado Kancipurna, de esta forma, Ramanuja demostró su naturaleza santa desde temprana edad. Conforme pasó el tiempo se sometió a todos los ritos de purificación de un Hindú piadoso, incluyendo la ceremonia del cordón sagrado y se casó a la edad de dieciséis.

Se convirtió en el Estudiante Predilecto

Tan solo un mes después de la boda, el padre de Ramanuja se enfermó gravemente y falleció. Después de la muerte de su padre, Ramanuja se trasladó con su familia a Kancipuram. Allí ingresó a la academia de Yadava Prakasa, un Vedanta impersonalista de la escuela de Sankacarya. Según algunos analistas, la decisión de inscribir a Ramanuja en una escuela de un no-Vaisnava evidencia que su familia no era estrictamente devota de Visnu, sino meramente brahmanas de casta interesada en asegurar que su hijo tuviera una buena educación. Otros están convencidos que era simplemente la estrategia de Ramanuja de volverse versado en los argumentos de Sankaracarya para refutarlos en sus propios comentarios.

Ramanuja pronto sobresalió entre los estudiantes de Yadava Prakasa y se convirtió en su estudiante predilecto. Yadava Prakasa predicaba la teoría del dualismo, y destacó la ilusión de las forma, incluyendo la forma de Sri Visnu. Debido al floreciemiento de la devoción de Ramanuja por Visnu, su disgusto con esta filosofía incrementó. Sin embargo, por respeto a su maestro, evitó entrar en conflicto.

Pronto llegó el día en que no pudo tolerar más el impersonalismo de Yadava Prakasa. Un día Ramanuja estaba masajeando la espalda de su guru mientras  Yadava Prakasa explicaba un verso del Candogya Upanisad. El verso contenía las palabras kapyasam pundarikam evam aksini. Siguiendo la interpretación de Sankaracarya, Yadava Prakasa explicó que kapy significa “mono” y asanam significa “trasero.” El verso por lo tanto, según la interpretación de Yadava Prakasa quiere decir, “Los ojos de loto del Señor Visnu son tan rojos como el trasero de un mono.”

Ramanuja Se enfureció

Ramanuja se enfureció tanto con esta blasfemia, que las ardientes lágrimas de angustia cayeron de sus ojos sobre la espalda de su guru. Yadava Prakasa pudo comprender que su discípulo estaba perturbado y le preguntó cuál era el problema. Cuando Ramanuja se opuso a la interpretación de su guru, Yadava Prakasa se sorprendió y le pidió su interpretación. Ramanuja explicó que kapyasam significa “aquello que se asienta sobre el agua y florece al beberla,” en otra palabras, un loto. Por lo tanto el significado del verso es que los ojos  de loto de Visnu son tan bellos como el loto rojo que florece sobre el agua.”

Cuando Yadava Prakasa vio la habilidad de su discípulo para derrotar su argumento, supo que tenía un fuerte rival en medio. Desde ese día, comenzó a tramar el asesinato de Ramanuja. Conspiró con sus discípulos para ir a peregrinar al Ganges y matar a Ramanuja en un lugar apartado. Después de matar a Ramanuja, se bañarían en el Ganges para expiar el pecado. Afortunadamente el primo de Ramanuja se enteró de los que estaban tramando y advirtió a Ramanuja, quien logró escapar ileso. Después de un tiempo Yadava Prakasa regresó a Kancipurnam y Ramanuja continuó yendo a sus clases, aunque por dentro estaba buscando otro camino.

Yamunacarya fue a visitar a Ramanuja

Yamunacarya fue a visitar a Ramanuja, pero cuando fue a Kanci vio que Ramanuja aún era seguidor de Yadava Prakasa y por lo tanto no se le acercó. Se dice que Yamunacarya lo vio a la distancia y oró para que Ramanuja se convirtiera en un darsana-pravartaka, o preceptor filosófico de la Sri Vaisnava Sampradaya.

En ese tiempo, el rey de Kancipuram envió a llamar a Yadava Prakasa. Pues su hija estaba poseída por un brahma-raksasa, un espíritu brahmana. Yadava Prakasa fue llamado como exorcista y al llegar con sus discípulos fue llevado ante la hija del rey donde se le pidió liberarla de la influencia del espíritu. Hablando a través de la boca de la niña el fantasma insultó a Yadava Prakasa y se burló de él. Luego le pidió a Ramanuja que intentara y al llegar donde la niña el espíritu brahmana dijo, “Si Ramanuja me bendice con el polvo de sus pies de loto, dejaré a esta niña.” Así lo hizo Ramanuja y la niña fue sanada, finalmente el rey se sintió profundamente endeudado con él.

Después de esta humillación ante Ramanuja, no pasó mucho tiempo antes que Yadava Prakasa le dijera a Ramanuja que abandonara su asrama. La última división entre ellos fue cuando Yadava Prakasa discutía el significado de dos textos Upanisads: saravam khalv idam brahma (Candogya Upanisad 3.1, “todo es Brahman”) y neha nanasti kincana (Katha Upanisad 4.11, “no hay distinción”). Yadava Prakasa discutió extendidamente sobre estos versos mientras explicaba la teoría de la unidad promovida por Sankaracarya con gran elocuencia. Después que Yadava Prakasa terminó de hablar, Ramanuja dio su propia interpretación.

Ramanuja explicó

Ramanuja explicó que sarvam khalv idam brahman significaría “todo el universo es Brahman,” sino fuera por la palabras tajjalan en la siguiente parte del verso, la cual califica el significado. Ramanujacarya sostuvo que no significa que el universo es Brahman, sino que está impregnado por Brahman. El universo viene de Brahman, por Brahman es sustentado y en última instancia se disuelve en Brahman; así como un pez nace en el agua, vive en el agua en última instancia se disuelve en el agua. Sigue siendo un pez, no agua, sino una entidad viviente separada. De esta misma forma, el universo a pesar que vive en Brahman, es diferente de Brahman. Justo como un pez jamás podría ser agua, el universo jamás podría ser Brahman. El Segundo verso, neha nanasti kincana, de acuerdo a Ramanuja no significa “No existe distinción,” mejor dicho, no son distintas en el sentido que están interconectadas como perlas insertada en un hilo. Puesto que todas las cosas están relacionadas y conectadas entre sí, en cierto sentido se podría decir que no hay distinción entre ellas. Todas las cosas están relacionadas con Brahman y como tales no tienen ninguna existencia distinta a Brahman. Aunque se pueda observar alguna unidad en la inter-relación de todas las cosas, todo en el universo tiene una realidad propia y diferencia. Las perlas insertadas en el hilo tienen unidad; colectivamente forman una totalidad orgánica, un collar. Sin embargo, cada perla individual tiene sus propias cualidades únicas. Mientras que el espíritu, la materia y Dios puede ser visto como una totalidad orgánica, aún todos ellos tienen sus propias cualidades. Por lo tanto, Ramanuja argumentó que el principio de la unidad absolutas sostenido por  Sankaracarya no tenía fundamento; mejor dicho, el principio de unidad de unidad caracterizado por las diferentes cualidades debe ser aceptado.

Ramanuja fue aconsejado

Después de dejar Yadava Prakasa, Ramanuja fue aconsejado por su madre tomar la dirección de Kancipurna, el Vaisnava no-brahmana cuya devoción fue sumamente reverenciada por Ramanuja. Kancipurna le aconsejó servir a la deidad de Visnu en el templo del Señor Varada, llevando todos los días agua al templo. Comenzó a servir a Kancipurna con gran devoción, y pronto fue aceptado como su discípulo. A pesar que Kancipurna era por nacimiento miembro de la casta sudra y Ramanujacarya era un brahmana, esto nunca influyó en su devoción por él. Aceptó a Kancipurna como su guru sin reservaciones. La esposa de Ramanujacarya, sin embargo, no podía tolerar que su esposo aceptara a un sudra como guru, e hizo cuanto pudo para disuadir a Ramanujacarya de dejar su compañía.

Yamunacarya en ese entonces estaba muy Viejo. Atormentado por la enfermedad, estaba a punto de abandonar este mundo cuando escuchó que  Ramanujacarya había dejado la escuela de Yadava Prakasa y había comenzado a servir al humilde Kancipurna, quien era conocido como un gran devoto de Visnu. Envió algunos discípulos a llamar a Ramanujacarya, quien al escuchar las noticias partió de inmediato hacia Sri Rangam, la sede de los Sri Vaisnavas, donde Yamunacarya estaba agonizando. Pero cuando llegó al lado de Yamunacarya ya era muy tarde. El maestro había dejado este mundo, entrando en Vaikuntha y en el servicio eterno de Sri Visnu.

Este Inusual Gesto

Ramanujacarya notó que tres dedos de la mano derecha del maestro se habían cerrado. Entonces, preguntó a los discípulos de Yamunacarya si él solía sostener su mano de esa forma y ellos contestaron que eso era muy inusual. Sripad Ramanuja pudo comprender que este inusual gesto de los tres dedos empuñados representaba los tres deseos incumplidos de Yamunacarya. A continuación se comprometió a cumplir esos tres deseos. Prometió enseñar a la gente en general la religión de la rendición a Visnu, entrenándolos en los cinco samskaras o procesos purificadores. Al hacerlo uno de los tres dedos de Yamunacarya se relajó. Ramanujacarya luego se comprometió a formular observaciones sobres los himnos de los Alwars, los santos del Sur de India, y con esto el segundo dedo se relajó. Finalmente Ramanujacarya prometió escribir un comentario académico sobre los Vedanta-sutras exponiendo los principios del Sri Vaisnavismo como la última verdad de los Vedas. Con esto el último dedo se relajó. Una mirada de paz espiritual cubrió el rostro de loto del divino maestro de Ramanujacarya, Sri Yamunacarya, como si dijera ahora si me puedo ir en paz, sabiendo que su misión estaba en buenas manos.

A sus regreso a Kancipurna, Ramanujacarya gradualmente se volvió completamente desinteresado de su vida familiar, de su Hermosa esposa y su hogar, y se absorbió profundamente en el servicio de su guru Kancipurna con quien comenzó a pasar más tiempo. Debido a que Ramanujacarya pasaba más tiempo en el templo, su esposa se entristeció al ver que su esposo la ignoraba. Se sintió humillada al ser descuidada  por servir a un sudra de bajo nacimiento.

Se retiró a tomar Sannyasa

 Un día, Ramanujacarya invitó a Kancipurna a almorzar, pensando que al hacerlo podría tomar los remanentes del prasada de su guru y ser bendecido. Kancipurna, muy humildemente llegó temprano, antes que Ramanuja regresara a casa. Kanipurna explicó a la esposa de Ramanuja, Kambalaksa que tenía que hacer servicio en el templo y por eso no podría quedarse mucho tiempo. Por lo tanto, Kambalaksa le dió de comer y lo despidió rápidamente. Después que Kancipurna se había ido, tomó una vara larga y cuidadosamente recogió la hoja de banana en la cual había comido, a fin de no tocar con las manos lo que ella consideraba contaminado por un intocable. Después de ordenar a su sirvienta limpiar la habitación cuidadosamente, se bañó con el fin de purificarse. Cuando Ramanuja regresó y escuchó del insulto a su guru, se enfadó.

Otro día mientras sacaba agua del pozo, la esposa de Ramanujacarya se encontró con la esposa de su guru, Kancipurna. Cuando el agua de sus cántaros se mezcló accidentalmente, la esposa de Ramanujacarya maldijo a la esposa de Kancipurna, pensando que su cántaro se había contaminado con el agua de alguien sin casta. Cuando Ramanujacarya llegó a saber sobre su insulto, se enfureció y envió a su esposa a casa de sus padres y se retiró a tomar sannyasa.

Después de dejar el hogar, fue al templo de Varadraja a ver a su amada deidad de Visnu a la cual había servido por un largo tiempo. Después de obtener una tela de color azafrán y la parafernalia necesaria de una orden renunciante,  aceptó el triple baston (tridanda) de un Vaisnava sannyasi, que simboliza la entrega total de la mente, cuerpo y palabra a Visnu. Con esto, fue conocido como un Yatiraja, “el rey de la orden renunciante.”

Poco después de tomar Sannyasa

Poco después de tomar sannyasa, Ramanujacarya estableció su propio monasterio o asrama, donde comenzó a entrenar discípulos en su interpretación sistemática Vaisnava del Vedanta así como en el camino de la devoción a Visnu. Su asrama fue establecido cerca del templo en Kanci. Su primer discípulo fue el hijo de su hermana mayor, su sobrino Mudali andan, también conocido como Dasarathi. Su segundo discípulo fue un sabio y rico  brahmana llamado Kurattalvan, también conocido como Kuresa, quien fue reconocido por su memoria fotográfica.

Un día, la madre de Yadava Prakasa vio a Ramanujacarya enseñando a sus discípulos y se impresionó por sus santas cualidades. Ella era una gran devota de Visnu y estaba aflijida de que su hijo, Yadava Prakasa, se hubiera vuelto un seguidor del monismo impersonalista de Sankaracarya. Ella animó a Yadava Prakasa a visitar a Ramanujacarya. Esa noche Yadava Prakasa tuvo un sueño en el cual una voz divina le dio instrucciones de convertirse en un discípulo de  Ramanujacarya. Al día siguiente, al visitar a Ramanujacarya, Yadava Prakasa lo encontró vistiendo la ropa de un Vaisnava. Le preguntó, “¿Por qué has rechazado la escuela de Sankaracarya? ¿Por qué has adoptado esta vestimenta de Vaisnava? ¿Dónde  es esto sancionado en las escrituras? ¿Puedes mostrar alguna evidencia en las escrituras que apoye tu comportamiento?”

Con esto, Ramanujacarya instruyó a su principal discípulo, Kuresa, iluminar a Yadava Prakasa con la evidencia en las escrituras que soporta la vestimenta de un Vaisnava. Citó extensamente del Sruti, diciendo, “El Sruti es la mejor evidencia. Por lo tanto citaré algunas referencias de este.

En el Sruti se dice:

sa te visnorabja-cakre pavitre

janmambodhim tartave carnaninra

mule bahvordadhate’nye purana

linganyamge tavakanyarpayanti

“Para liberarse del océano de repetidos nacimientos y muertes, el mejor de los hombres decora su cuerpo con los símbolos del loto y el cakra de Visnu.

aibhirbayamurukramasya cihnai rahnkita loke subhaga bhavamah

tad visno paramam padam ye’dhigaccanti lacchata

“Justo como aquellos que van a la morada sagrada de Visnu son decorados con la concha, el loto, el disco y el mazo, así mismo usamos estas marcas para llegar así a esa morada divina.

upavit-adi-baddharyah sanka-cakradayas tatha

brahmanasya visesena vaisnavasya visesatah

“Los brahmanas no solo deben usar el cordón sagrado, sino que también deben decorar sus cuerpos con la caracola, el loto, cakra, y el mazo de Visnu, así se identificarían como Vaisnavas.

hare padakrtim atmano hitaya madhye cchidram-urdhva-purndram

yo dharayati sa parasya priyo bhavati sa punyavan bhavati sa muktiman bhavati.

“Aquel que se decora con las marcas de tilaka semejantes a los pies de loto de Visnu con un espacio en medio, es muy querido para  Paramatma, se vuelve piadoso y alcanza la liberación.”

Después de escuchar a Kuresa exponer de una forma tan perfecta la evidencia de las escrituras sobre el hecho de adoptar las vestimentas de un Vaisnava, Yadava Prakasa le preguntó, “¿Por qué dices que Brahman tiene cualidades? Este punto de vista (visistadvaita-vada) no es apoyado por Sankaracarya. ¿Dónde está la evidencia en las escrituras de tu posición?

Nuevamente, Kuresa respondió, citando el Sruti:

yah sarvajnah sarvavit

“Las cualidades de la Verdad Suprema Absoluta hacen constar que Él es completamente sabio y omnisciente.”Sus cualidades se describen más detalladamente en los Upanisads como sigue:

“Él no posee la forma corporal como la de una entidad viviente ordinaria: Él tiene una forma trascendental de bienaventuranza y conocimiento y por lo tanto, no hay diferencia entre Su cuerpo y Su alma. Todos sus sentidos son trascendentalmente divinos. Él es la sustancia absoluta, cualquiera de sus sentidos puede realizar la acción de cualquier otro sentido. Nada es más grande o igual a Él. Sus potencias sin múltiples y por consiguiente Sus obras se realizan automáticamente, como una consecuencia natural de su divina voluntad. En otras palabras, cualquier cosa que desee se vuelve realidad de inmediato. Su energía divina es triple: La energía de su conocimiento (jñana-sakti) (también conocida como cit-sakti o samvit-sakti), La energía de su fuerza (bala-sakti, también conocida como como la energía existencial del Señor, sat o sandhini-sakti) y la energía de su pasatiempo (kriya-sakti) (también conocida como su energía extática, ananda o hladini-sakti).

narayanah param brahma tattvam narayanah parah

“Narayana es la Verdad Suprema Absoluta, Brahman. Él es la Realidad Última.

harih parayanam param harih parayanam param

punah punarvadamyaham harih parayanam param

“La  Suprema personalidad de Dios es Sri Hari. Solamente Él es el último refugio, el refugio supremo, el lugar de descanso final. Una y otra vez proclamo este hecho: Sri Hari Es la Suprema Personalidad de Dios.”

De esta manera, Kuresa seguía citando la evidencia de las escrituras después de establecer el principio de Sri Vaisnavismo. Yadava Prakasa estaba atónito con la profunda sabiduría del discípulo de Ramanujacarya. Recordando el consejo de su madre de tomar refugio de Ramanuja, recordando la divina voz en el sueño que le dijo que se rindiera a Ramanuja y recordando todas las ofensas que había cometido a los sagrados pies de este gran santo, Yadava Prakasa no pudo contenerse por más tiempo. Cayó a los pies de loto de Ramanujacarya e imploró sus bendiciones. Se presentó como su discípulo, quien de inmediato lo aceptó, dándole el nombre de Govinda Jiyar.

Más tarde, Yadava Prakasa se volvió un famoso discípulo de Ramanujacarya, liberándose de su apego al monismo impersonal de Sankaracarya. Después de tomar sannyasa, utilizó su gran poder para promover la causa de Ramanujacarya y el Sri Vaisnavismo. Ya no era un erudito orgulloso; ahora era un humilde devoto. En sus últimos años, Ramanuja le ordenó escribir un libro sobre la conducta religiosa apropiada a seguir por los sannyasis Vaisnava de la línea Sri Vaisnava. Este libro es llamdo Yati-dharma-sammuccaya y aún es estudiado y seguido por los sannyasis de la Sri sampradaya.

Cuando se extedió la fama de Ramanuja, los discípulos de Yamunacarya en Sri Rangam le imploraron que fuera a dirigirlos. Finalmente, después de tomar permiso de su amada deidad del Señor Varada, Ramanuja viajó de Kancipuram a Sri Rangam para comenzar su nueva vida.

Después de llegar a Sri Rangam, Ramanujacarya se sumergió en el estudio de las escrituras bajo la guía de Mahapurna, un prominente discípulo de Yamunacarya. Con la ayuda de Mahapurna, Ramanujacarya se volvió experto en muchas escrituras, incluyendo el Nyasatattva, el Gitartha-sangraha, el Siddhitraya, el Brahma-Sutra, y los Pancaratras. Después de algún tiempo Mahapurna aconsejó a Ramanujacarya ir donde el gran Goshtipurna y aceptar su iniciación en el Vaisnava mantra.

A petición de Mahapurna, Ramanuja se dirigió a Goshtipurna por el mantra, pero fue rechazado, pues Goshtipurna estaba renuente a dar mantra a una persona tan relativamente nueva. Ramanujacarya se acercó a Goshtipurna 18 veces con gran humildad, finalmente rompió en llanto e imploró su misericordia. Y así, después de jurar completa discreción, Goshtipurna le dio el mantra. Después que Ramanuja juró no repetir el mantra a nadie más, Goshtipurna susurró el mantra a su oído, diciendo, “Este mantra es muy poderoso. Cualquiera que lo cante alcanzará la liberación; regresará a los planetas espirituales de Vaikuntha donde alcanzará el servicio personal al Señor.”

El poder del Mantra

Al salir del templo, se dirigió a Sri Rangam, donde Ramanujacarya fue rodeado por una multitud. Ellos habían escuchado que recibiría el mantra de Goshtipurna y le pidieron conocer su secreto. Inspirado en distribuir la magia del mantra que podía liberar de la existencia material a cualquiera que lo cantara, Ramanuja anunció: “Por favor canten este mantra mantra: Om namo narayanaya.”

La multitud se alegró y todos sintieron que habían sido realmente bendecidos, pero cuando la noticia llegó a Goshtipurna, llamó a Ramanuja. Indignado de que su nuevo discípulo desobedeciera su instrucción tan rápidamente, exigió una explicación. “Te dije que mantuvieras el mantra en secreto. ¿Por qué lo has revelado tan rápido a las masas? ¿Sabes cuál es el castigo por tu comportamiento?”

Ramanuja respondió, “Si gurudeva, puedo ir al infierno por desobedecer tu orden.”

“Entonces, ¿por qué has hecho semejante cosa?”

“Mi querido maestro, me di cuenta que el poder del mantra que me otorgaste podía liberar a cualquiera que lo escuchara. Cuando vi el ardiente deseo de estas personas de ser salvadas de la vida material, no me pude contener. Sentí una inspiración divina de distribuir tu misericordia a todos ellos. Si este es un gran pecado entonces debo ser castigado por su santidad. Condéname al infierno si mi pecado lo amerita. Pero por favor no muestres tu ira a esas simples personas que tan solo pidieron el mantra.”

Su Corazón se Conmovió

Cuando Goshtipurna vio la fervorosa sinceridad de su discípulo, su corazón se conmovió. Después de todo, que mejor principio que la distribución de la misericordia del Señor. A pesar que Ramanuja había desobedecido la instrucción sobre el mantra, pudo comprender el espíritu real de este. Él sería un gran predicador de la Sri sampradaya, y demostró tener la capacidad para inculcar devoción en el corazón de las personas en general. Entonces ¿cómo podría ser condenado?

Goshtipurna cayó a los pies de Ramanuja diciendo, “Perdóname, hijo mío. Tú eres el maestro y yo el discípulo. ¿Quién soy yo para tomar el rol de tu guru? ¿Cómo podría saber tu grandeza? Por favor acéptame como tu discípulo.”

La reputación de Ramanujacarya se extendió por todas partes

Después de este incidente, la reputación de Ramanujacarya se extendió por todas partes. Fue considerado como una encarnación de Laksmana. Comenzó a entrenar más y más discípulos y su campo creció. Enfrentó a muchos eruditos en debates y los derrotó proponiendo su punto de vista sistemático del Vedanta, conocido como Visistadvaita-vada o monismo cualificado. Uno de esos eruditos era Yajnamurti.

Yajnamurti fuen un pandita famoso que había derrotado a muchos eruditos en argumento y había escrito muchos comentarios sobre las escrituras. Desafió a Ramanuja en un debate diciendo que si perdía, llevaría los zapatos de Ramanuja y se convertiría en su discípulo. Ramanuja, por su parte declaró que si era derrotado renunciaría a los libros y a los argumentos para siempre. El debate comenzó y se prolongó por 17 días. Ramanuja se desanimó, entonces imploró ayuda fervientemente al Señor Varada, su amada deidad. Esa noche, tuvo un sueño en el cual la Deidad le aseguró la Victoria, aconsejándole seguir la línea de razonamiento dada por Yamunacarya. Elevado por su divina visión, Ramanuja apareció en la plaza de debate con confianza renovada. Sin embargo, antes que el debate comenzara, Yajnamurti se entregó a los sagrados pies de Ramanujacarya, diciendo, “Eres mi maestro, brillas con la confianza de alguien que está en conexión con la divinidad, ahora me doy cuenta que es inútil discutir contigo. Por favor acéptame.”

Realizó una gira por India

Desde ese día, incrementó la reputación de Ramanuja. Durante este tiempo, realizó una gira por India junto a sus discípulos, viajando hasta el norte de Kashmir, donde consultó los comentarios de Bodhayana sobre los Vedanta Sutras. Ramanuja fue también un gran defensor de la adecuada adoración a la Deidad donde fuese que fuera. De esta forma, estandarizó el sistema de adoración a través de los templos Vaisnava de India, eliminando muchas de las prácticas de los no Vaisnavas que se habían vuelto tradicionales. Sin embargo, su sistema no fue recibido con mucho entusiasmo en Jagannatha Puri, donde la adoración es realizada de acuerdo al sistema de raga-marga o devoción espontánea. Se dice que después que intentó reformar el sistema de adoración de la Deidad, el Senor Jagannatha se perturbó. Una noche, mientras Ramanuja dormía, fue transportado por el poder de Jagannatha a Kurmasthan. Cuando se despertó, pensó que había cometido una gran ofensa a Visnu, confundiendo a la deidad de Kurma con un Siva-lingam. Pensó que Visnu lo había lanzado a un templo de Siva. Cuando por fin se dio cuenta que era un templo del Señor Kurma, Ramanuja estableció una reforma para la adoración de la deidad allí.

Ramanuja se negó

Después de esto, Ramanuja escribió el Sri-Bhasya, su comentario sobre el Vedanta y con esto su fama se extendió aún más. El rey de Cola, quien era un gran seguidor de Siva, envió una petición a todos los eruditos famosos del Sur de India que declaraba a Siva como el Supremo, exigiendo su firma. Muchos eruditos firmaron, pero Ramanuja se negó. Cuando esto llegó a oídos del rey, envió a arrestarlo, sin embargo, Ramanuja se las arregló para escapar con la ayuda de su devoto seguidor, Kuresa. Cambiaron sus vestimentas y Ramanuja, disfrazado de un hombre de familia, se deslizó entre los guardas que rodeababn su campamento. Mientras tanto, los soldados del rey arrestaron a Kuresa, quien se había puesto la ropa de sannyasa de Ramanuja. Este era el mismo rey cuya hija había sido salvada del espíritu por Ramanuja. Cuando Kuresa disfrazado de Ramanuja fue llevado ante el rey, el rey le pidió que glorificara a Siva como el supremo pero Kuresa se negó. Debido a que Ramanuja había ayudado a la hija del rey, el rey decidió ser indulgente. Le pidió a sus sirvientes no matar al prisionero, sino, tan solo sacarle los ojos por rehusarse a aceptar la posición superior de Siva. Después que Kuresa fue puesto en libertad, milagrosamente su vista fue restaurada. Al rey, sin embargo, no le fue tan bien. Desarrolló una infección en su cuello y murió. A partir de entonces, el rey se volvió famoso como “Krmi-kantha,” o garganta de gusano, debido a la infección que lo mató.

Liberó a miles de personas

Mientras tanto, Ramanuja liberó a miles de personas por la causa del Sri Vaisnavismo y estableció muchos templos. Viajó por lo que ahora es Madurai y Mysore, convirtiendo a muchos jaimistas a través de su camino. En un momento derrotó a mil jainistas en el argumento,  quienes prefirieron suicidarse  antes que volverse Vaisnavas.

Ramanuja fue misericordioso no solo con aquellos en la orden renunciante, sino también con los grhasthas que habían entregado su vida la misión, como el grhastha Dhanurdasa. Cuando Dhanurdasa conoció a Ramanuja, estaba muy apegado a su bella esposa. Un día, Ramanuja le preguntó si le gustaría ver la verdadera belleza y por curiosidad Dharnurdasa aceptó. Ramanuja lo llevó al templo de Narayana y le hizo contemplar la belleza de la deidad. Al darse cuenta que la belleza de la deidad eclipsaba toda belleza en este mundo, se volvió un gran devoto y seguidor de Ramanuja.

Apegados a un simple pedazo de tela

Dhanurdasa fue un ejemplo de desapego. Para mostrar el desapego a uno de sus discípulos, Ramanuja en una ocasión organizó la siguiente demostración. Hizo que uno de sus discípulos fuera al lugar donde los sannyasis se bañaban y cambiara sus ropas, debido a esto después del baño hubo cierta confusión. Cuando los sannyasis,  quienes eran conocidos como sabios renunciantes, terminaron de bañarse, encontraron que sus ropas habían sido intercambiadas. Cada swami vestía la ropa del otro y comenzó una discusión. Cada vez que otro terminaba su baño e iba por sus ropas la discusión crecía. De esta forma, estos grandes sabios renunciantes se vieron apegados a un simple pedazo de tela.

Entonces Ramanuja envió a su discípulo a la casa de Dhanurdasa, después de hacer un arreglo para que Dhanurdasa sirviera en el templo, asegurándose que no estuviera en casa. El discípulo fue a la casa de Dhanurdasa por la tarde y siguiendo la orden de Ramanuja comenzó a robar las joyas del cuerpo de la esposa de Dhanurdasa. Después de quitar los ornamentos de un lado de su cuerpo,  la esposa de Dhanurdasa se dio la vuelta en su sueño. El discípulo se asustó y salió por la ventana inmediatamente. Ramanuja le había instruido esperar afuera para observar la reacción de Dhanurdasa.

Después de algún tiempo

Después de algún tiempo Dhanurdasa regresó a su casa. En ese momento, la esposa de Dhanurdasa le preguntó, “Dhanurdasa ¿hay algún problema en el templo?”

“No querida, ¿por qué?”

“Estoy preocupada de que haya una necesidad de dinero, pero les de pena pedirlo. Debemos hacer algo para ayudarlos.”

“¿Por qué dices eso?”

“Porque uno de los devotos del templo entró por la ventana y comenzó a tomar las joyas de mi cuerpo. Pienso que esos pobres santos deben estar muy desesperados para hacer algo así.”

“¿Y qué hiciste?”

“Me di vuelta, pero él huyó por la ventana.”

“¿Por qué hiciste eso? ¡Lo ahuyentaste! ¿Y ahora qué haremos?”

“No tenía la intención de asustarlo, tan solo me di la vuelta para que pudiera tomar las joyas del otro lado de mi cuerpo.”

Dhanurdasa la reprendió diciéndole, “Si no estuvieras afectada por el ego falso, le hubieras dado todas tus joyas. ¿Ahora qué haremos? ¡Hemos fallado miserablemente!”

Con esto, su esposa se lamentó diciendo, “Tienes razón, es mi orgullo el que me impidió entregar todo. ¿Cómo tendremos algún avance?

Desde su Escondite

Desde su escondite el discípulo se sorprendió con la humildad y la entrega de Dhanurdasa y su casta esposa. Cuando el discípulo regresó donde su guru, informó todo lo que había ocurrido. Ramanuja le explicó el significado de esos dos eventos, tanto en el caso de las ropas de los sannyasis como en el de  las joyas de la esposa de Dhanurdasa: los sannyasis estaban apegados a algunos irregulares trozos de tela por los cuales peleaban, mientras que Dhanurdasa y su esposa, a pesar de ser grhasthas, estaban tan libres del apego por las cosas materiales que estaban dispuestos a que los devotos robaran sus joyas si los necesitaban para el servicio al Señor.

De esta forma, Ramanuja continuó instruyendo a su discípulo con el ejemplo y el precepto. Su influencia en el Vaisnavismo es fuertemente sentida en la actualidad. Su comentario sobre el Vedanta, el Sri Bhasya es considerado el más formidable desafío para el comentario de Sankaracarya. Es el más famoso de los comentarios Vaisnava. Aparte del Sri Bhasya, las obras más importantes de Ramanujacarya son su comentario sobre el Bhagavad-gita y su Vedartha-samgraha, el cual resume los principios esenciales Védicos. De acuerdo a la tradición, Sripad Ramanujacarya vivió por 100 años. Su sucesión discipular hoy en día mantiene las tradiciones de las prácticas de Sri Vaisnava, la adoración a la deidad y la filosofía que él sistematizó durante su vida. Ramanujacarya abandonó este mundo el décimo día de la luna menguante en el mes de Phalguna, que corresponde a los meses de enero y febrero según el calendario Cristiano.

 

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