Sus Vidas y Sus Obras

Shyamananda Prabhu

Shyamananda Prabhu

“Simplemente con aceptar que los asociados de Sri Caitanya Mahaprabhu son eternamente perfectos uno alcanza el servicio a Krshna en Vrindavana.”—Narottam Das Thakura.

Sri Syamananda, Shrinvasa y Sri Narottama Dasa Thakura son asociados eternos de Sri Gaurasundara. Ellos aparecieron en este mundo con el propósito de predicar el sagrado mensaje de Sri Caitanya por toda la tierra.

El Señor mismo lo protegió mientras crecía

Sri SyamanandaPrabhu nació en Utkala, en un lugar llamado Dharenda Bhadura Pura. El nombre de su padre era Sri Krshna Mandal. El nombre de su madre era Sri Durika. Sri Krshna Mandal de la dinastía de los Seis Gopas, había engendrado muchos hijos e hijas que habían muerto antes de que este niño naciera. Debido a la gran desgracia en la que había caído la familia, Sri Krshna Mandal llamó al niño Dukhi. Todos decían que el niño sería una gran persona, un Mahapurush. En un auspicioso momento en el día de luna llena del mes de Caitra, él apareció en este mundo por la misericordia del Señor Jaganath. Debido a que había llegado a predicar las glorias de Jagannatha, el Señor mismo lo protegió mientras crecía. El niño era tan hermoso que era cual cupido mismo; todos los ojos estaban fijados en él.

Poco a poco llegó el momento para la “ceremonia de comer granos” (la primera vez en que se le ofrecen alimentos sólidos al niño) y pronto comenzó a ir a la escuela. Al ver la sorprendente mente que tenía este niño, los eruditos estaban sorprendidos. En poco tiempo, el niño aprendió gramática sanskrita, poesía y retórica. Poco después de esto comenzó a estudiar seriamente las escrituras. Al escuchar las glorias de Sri Caitanya y Nityananda de la boca de los devotos del lugar, el niño desarrolló un poderoso deseo de tomar refugio en sus pies de loto. Su padre, Sri Krshna Mandala, era un gran devoto de Krshna. Al ver a su hijo absorto todo el tiempo en pensamientos de Gaura-Nityananda, le dijo que tomara mantra iniciación.

Hriday Caitanya Prabhu es mi guru

El niño dijo: “Hriday Caitanya Prabhu es mi guru, él vive en Ambika Kalna. Su guru es Gauridas Pandit. Estos dos grandes hermanos, Sri Gaura y Nityananda siempre residen en su casa. Si das la orden iré donde él y me convertiré en su discípulo.

Sri Krshna Mandal dijo, “¡Hijo mío! ¡Ese es un largo camino! ¿Cómo llegarás allí?”

Dukhi dijo, “Padre, muchas personas de este lugar pronto irán a Gauda-desh a bañarse en el Ganges. Cuando ellos vayan, iré con ellos.”

Durante un largo tiempo, su padre consideró esto una y otra vez y finalmente dio su consentimiento. Después de recibir las bendiciones de su padre y madre comenzó su viaje a Gaudadesh. Poco a poco llegó a Navadwipa, Shantipur y finalmente llegó a Ambika Kalna. Al llegar a Ambika Kalna, comenzó a indagar entre las personas locales sobre la ubicación de la casa de Gauridas Pandit. Al llegar, dio sus reverencias fuera del templo de Sriman Mahaprabhu en la casa de Gauridas Pandit. Allí encontró a Hridaya Caitanya Prabhu. Hridaya Caitanya, al ver al niño dijo, “¿Quién eres?”.

Dukhi dijo: “Deseo rendir servicio a tus pies de loto. He recorrido un largo camino desde Dharenda Vahadur Pura. Nací en la dinastía de los seis Gopas. El nombre de mi padre es Krshna Mandal y mi nombre es Dukhi.”

“Desde ahora tu nombre será Krshna Das”

Hridaya Caitanya fue complacido con las dulces palabras de este joven muchacho. Dijo, “Desde ahora tu nombre será Krshna Das”.

Desde ese día, Sri Krshna Das sirvió cuidadosamente a su guru. Sri Hridaya Caitanya esperó por un día auspicioso y pronto lo inició en el mantra. Krshna das pronto se volvió constante en su servicio. Al ver el determinado servicio de Krshna das, su bhakti, profunda inteligencia y comprensión, Hridaya Caitanya le ordenó ir a Vrindavan a buscar a Jiva Goswami y estudiar las escrituras de los Goswamis y sus asociados bajo su guía.

Sri Krshnadasa inclinó su cabeza y aceptó la orden de su guru de ir a Vrindavan. Pronto en un auspicioso día, empremdió su viaje. En esa ocasión, Sri Hridaya Caitanya Prabhu envió muchos mensajes a los residentes de Vrindavana con Krshna dasa. Le pidió dar sus dandavats y respetos a los pies de loto de seis Goswamis. Dukhi Krshna das primero fue a Navadwipa Dhama. Allí, preguntó a los habitantes locales donde podría encontrar la casa de Jagannatha Mishra y si le sería permitido entrar. Al llegar a la casa de Sri Gauranga, encontró a Ishan Thakura y le ofreció sus completas reverencias y respetuosas oraciones. Ya Ishan estaba muy viejo y preguntó a Krshnadas, “¿Quién eres?”, Krshnadas le explicó quien era. Al escuchar su historia, Ishan derramó sus bendiciones sobre él. Después de pasar unos cuantos días en Navadwipa, Krshnadas volteó su dulce rostro hacia Vrindavan y continuó su viaje.

Se llenó de éxtasis

En su camino a Gayadham tomó el darshan de los pies de loto de la deidad de Vishnu del lugar, donde Sri Caitanya Mahaprabhu había tomado iniciación de Ishvara Puri. Recordando como Ishvara Puri había dado mantra al Señor, se llenó de éxtasis. Después fue a Benares, Kashidhama. Allí tomó el darshan de los pies de loto de Tapana Mishra, Chandrashekcara y muchos otros devotos, ofreciendo oraciones y reverencias a todos. Todos ellos derramaron innumerables bendiciones sobre Krshnadasa y así, él continuósu viaje hacia Mathura. Después de un largo tiempo, finalmente llegó a Mathura. Allí se baño en el Vishrama-ghata, tomó el darshan de la deidad de Adikeshava y al visitar el lugar donde Sri Krshna apareció en este mundo se ahogó en prema. A partir de entonces,se encaminó hacia Vrindavana.

Después de encontrar la localización exacta del bhajan-kutir de Sri Jiva Goswami con las personas del lugar, buscó a Jiva Goswami. Al llegar a su bhajan-kutir, ofreció sus dandavats y respetos a Jiva Goswami. Jiva Goswami le preguntó quién era y Krshnadas le dijo todo. Le explicó que era discípulo de Hridaya Caitanya y que Hridaya-Caitanya lo había enviado donde Jiva Goswami para ser instruido en las escrituras. Hridaya Caitanya previamente le había dicho a Jiva Goswami, “Tengo un discípulo llamado Dukhi Krsha Dasa. Lo estoy ofreciendo a ti, edúcalo bien en la conciencia de Krshna. Cuando su mente esté fijada en la conciencia de Krshna, después que haya estudiado las escrituras cuidadosamente bajo dirección por algún tiempo, podrás enviármelo de vuelta.”

Estaba bajo su protección

Al enterarse que Dukhi Krshnadasa había sido enviado por Hridaya Caitanya a trabajar bajo su dirección, Sri Jiva Goswami se sintió muy contento. Krshnadasa estaba bajo su protección. Sri Krshna dasa sirvió cuidadosamente a los Jiva Goswami y estudio las escrituras de los Goswamis muy seriamente. En esa ocasión Shrinivas Acharya y Narottama das Thakura también llegaron a estudiar las escrituras de los Goswamis bajo la dirección de Jiva Goswami. Krshnadas se encontraría con ellos y estudiaría las escrituras junto con Srinivasa Acharya y Narottama das Thakura.

Krshnadasa en una ocasión imploró por un servicio donde pudiese ser enviado cerca de Jiva Goswami. Cuando Jiva Goswami supo esto, dijo con gozo, “Todos los días traerás agua del Kanana-Kunja.” Desde ese día, Dukhi Krshna das con gran afecto y entusiasmo iría a ese Kunja a llenar el cántaro de Jiva Goswami. La oportunidad de servir a Jiva Goswami de esta forma dio a la vida de Krshnadas un nuevo significado. Al llevar el agua a Jiva Goswami todos los días, Krshnadas sintió una transformación en su ser. Se llenó de alegría y sus ojos se llenaban con lágrimas de éxtasis. Cada vez que escuchaba el nombre de Radha y Govinda cantado en alta voz en el kirtan y cada vez que recordaba sus divinos pasatiempos, quedaba estupefacto con asombro. En repetidas ocasiones notó una joven que parecía ser una hermosa princesa tomando agua de ese mismo kunja y cargándola en su cabeza. Brahma y Siva estaban encantados con su belleza. De esta forma, Dukhi Krshnadas continuó su servicio de llevar agua para Jiva Goswami. Su servicio ciertamente complació al príncipe y princesa de Vraja, Sri Sri Radha y Krshna, tanto que quisieron revelarse ante Krshnadas.

Vio en el agua debajo de su cántaro una maravillosa y brillante ajorca, una tobillera

Un día mientras Krshnadasa realizaba su deber cotidiano de llenar el cántaro en el Kunja, completamente absorto en el samadhi de Krshna prema, vio en el agua debajo de su cántaro una maravillosa y brillante ajorca, una tobillera. Al ver esto se sorprendió con su belleza y fue inundado con éxtasis trascendental. Ingresó su mano en las aguas del Kunja y sacó la inusual ajorca. Al tocarla con su cabeza, sintió una ola de éxtasis trascendental. Luego, encontrando un pedazo de tela que parecía ser el borde de un manto de mujer atado a la pulsera, pensó en buscar la dueña de la tobillera con el fin de devolverla.

En ese lugar, esa misma mañana, viendo que la tobillera del pie izquierdo de Sri Radha Thakurani se había perdido, sus amigas gopis se sorprendieron. Sri Radha Thakurani dijo, “Anoche la tobillera se debió haber caído en el Kunja mientras bailaba con Krshna al lado del Kunja; ve allí y después que la encuentres tráemela de vuelta. Vishakha devi fue a las orillas del Kunja y comenzó a buscar y buscar la tobillera. Mientras buscaba llegó donde Dukhi Krshna das, quien en ese momento estaba llenado su cántaro con agua.

Vishakha devi le preguntó, “¿Has encontrado una tobillera cerca en este lugar?” Dukhi Krshnadasa al ver esta hermosa joven , la cual parecía ser una diosa del cielo quedó deslumbrado por su resplandor. Escuchando las ambrosiacas palabras de esta diosa inmortal, quedó mudo con el éxtasis de amor por Dios. Vishakha devi nuevamente le preguntó, “¿Has encontrado una tobillera cerca en este lugar?” Dukhi Krshna das humildemente ofreció sus respetuosas reverencias y humildemente dijo, “Sí, yo la tengo. Por favor dime, ¿quién eres?” Vishakha dijo, “Soy la hija de un gopa.”

“¿Dónde vives?”

“Vivo en este pueblo.”

“¿Es tuya la tobillera?”

“No, no es mía. En mi casa hay una joven recién casada….”

“¿Cómo se perdió aquí la tobillera?”

“…Ayer, mientras recogía flores aquí en el kunda, de alguna forma su pie se deslizó y perdió su tobillera en el agua. He venido aquí a buscar su tobillera. Espera aquí y la traeré ante ti.”

Un poco más tarde, Sri Radha Thakurani llegó junto con Vishakhadevi y se escondió detrás de un árbol. Vishakha devi dijo, “¡Oh devoto! Ella ha venido por la tobillera.” A la distancia Dukhi Krshnadas pudo ver el brillante resplandor de la hija del Rey Vrishabhanu y sintió como si su alma hubiese sido robada de su cuerpo. Con gran bienaventuranza trascendental le dio la tobillera a Vishakhadevi. En ese instante, sintió que un gran misterio estaba siendo revelado ante él. Con sus ojos llenos de Krshna prema, cayó al suelo y ofreció sus postradas reverencias en completa sumisión y su voz se ahogada en éxtasis. En ese momento, Vishkaha devi dijo, “Oh mejor de los devotos, a mi amiga le gustaría mucho mostrar su gratitud dándote una bendición. Puedes pedir cualquier cosa que desees. “

Dukhi Krshnadas respondió, “No deseo nada; sólo imploro tomar el polvo de sus pies de loto.”

La refulgente marca de tilaka 

Vishakha devi respondió, “Toma un baño en este Kunda.” Dukhi Krshnadasa se fue a bañar al Kunda, ofreció sus reverencias y luego, inmerso en el agua, asumió la forma de una Hermosa joven. Regresando donde Vishakhadevi, Dukhi Krshnadas le ofreció sus respetos. Vishakhadevi llevó esta nueva gopi donde Sri Radha Thakurani. La nueva gopi ofreció sus reverencias en el polvo de los pies de loto de Sri Radha. Las sakhis sentaron a la nueva gopi en medio de ellas. En ese momento, Sri Radharani aplicó un poco de kumkum a la tobillera e hizo una marca de tilaka en la cabeza de su nueva gopi diciendo, “Esta tilaka debe permanecer en tu frente. Desde este día, tu nombre será Syamananda. Ahora vete.” Así, Radha Thakurani, desapareció junto con sus amigas gopis. El samadhi de Dukhi Krshnadas se rompió, en el reflejo del agua pudo ver la refulgente marca de tilaka que la tobillera había dejado en su frente.

Su corazón se llenó con asombro al ver esto y pensó para sí mismo, “¡Qué he visto!” Diciendo esto, comenzó a llorar con gozo. Después de esto, ofreciendo cientos y cientos de oraciones en el nombre de Sri Radha Thakurani, regresó a los pies de loto de Sri Jiva Goswami.

Al ver la nueva marca de tilaka que brillaba tan refulgentemente en la frente de Dukhi Krshna das, Jiva Goswami quedó estupefacto. Le preguntó acerca de su origen. Dukhi Krshna das se inclinó ante su maestro y con los ojos llenos de lágrimas, le relató la historia completa a Jiva Goswami. Al escuchar esto, Jiva Goswami se sintió sumamente feliz y dijo, “No reveles la historia de este milagro a las personas en general.” Desde este día tu nombre será Syamananda.

Hridaya Caitanya se enojó

Al notar el cambio en el nombre de Dukhi Krshnadas y su tilaka, la comunidad Vaisnava comenzó a hablar sobre el tema. Gradualmente la noticia llegó a Ambika Kalna en Gauda desh. Al escuchar que su discípulo había cambiado su nombre y tilaka, Hridaya Caitanya se enojó. Rápidamente partió a Vrindavana. Cuando llegó al lugar donde Krshnadas estaba, Krshnadas cayó ante los pies de loto de su gurudeva, ofreciendo sus dandavats. Sri Hridaya Caitanya, al ver la nueva tilaka en la frente de su discípulo se enojó mucho y dijo, “¡Tu conducta es abominable; me estás avergonzando!”. De esta forma castigó a Dukhi Krshna Das y lo golpeó una y otra vez hasta que los Vaisnavas intentaron tranquilizarlo. Dukhi Krshna Das soportó el castigo de su guru con un rostro alegre, ya que sabía que nunca había abandonado el servicio de su guru maharaja.

Tuvo un  sueño

Esa noche, Sri Hridaya Caitanya Prabhu tuvo un sueño donde vio a Sri Radha Thakurani. Shrimati Radharani llamó la atención de Hridaya Caitanya, diciendo: “Debido a que Sri Dukhi Krshna das me ha complacido grandemente le he dado este Nuevo nombre y tilaka. ¿Por qué le has instruido de manera diferente?” Hridaya Caitanya cayó a los pies de loto de la princesa de Vraja implorando por su perdón, realizando que había cometido una gran ofensa.

A la mañana siguiente Sri Hridaya Caitanya llamó a SyamanandaPrabhu a su lado y afectuosamente lo abrazó una y otra vez. Con lágrimas de éxtasis en sus ojos dijo a su discípulo: “Eres muy afortunado.” Pocos días después Sri Hridaya Caitanya abandonó Vrajadhama. Y unos días más tarde, Jiva Goswami ordenó a SyamanandaPrabhu regresar a Gauda Desh.

Estudiando las escrituras

Shyamanda Prabhu, Shrinivasa Acharya y Narottama das Thakura con gran alegría pasaron muchos días estudiando las escrituras de los Goswami bajo la tutela de Sri Jiva Goswami y moviéndose en Vrindavana como humildes mendigos, practicando Madhukari. Estos tres devotos practicaron su madhukari y realizaron su bhajan como si fueran uno, sumamente estables y determinados en su servicio devocional.

De esta forma, a pedido de los goswamis los tres fueron a predicar el mensaje de Sri Caitanya Mahaprabhu especialmente como se encontraba en las escrituras de los Goswamis. Un día, Jiva Goswami llamó a los tres y les hizo saber cómo satisfacer el deseo de los Goswamis. Los tres inclinaron su cabeza y aceptaron las órdenes de Jiva Goswami con gran respeto. Más tarde, en un auspicioso día, después de ver a Jiva Goswami quien les encomendó las escrituras de los Goswamis, partieron a Gauda-desh.

En el camino, algunos del los hombre de Birhambirhad , el Rey de Vanavishnupura, robaron las escrituras. Srinivas Acharya se quedó atrás con el fin de recuperar las escrituras robadas. Sri Narottam Thakura fue a Kheturigram y SyamanandaPrabhu regresó a Ambika Kalna. Al llegar a Ambika Kalna, SyamanandaPrabhu ofreció sus respetos a los pies de loto de Hridaya Caitanya. Ambos se abrazaron con gran felicidad y afecto, luego Hridaya Caitanya preguntó por el bienestar de los grandes devotos y goswamis en Vrindavan. Al escuchar sobre el robo de las escrituras de los Goswamis, Hridaya Caitanya quedó profundamente conmocionado y decepcionado. Pronto Syamanandaestaba una vez más ofreciendo servicio a los pies de loto de su gurudeva Hridaya Caitanya Prabhu. Después de unos cuantos días, SyamanandaPrabhu se absorbió completamente en gurudeva y su felicidad creció día a día. La mayoría de los asociados personales de Sri Caitanya en Utkala desh fueron desaparecido uno por uno, entrando en el mundo de los pasatiempos inmanifiestos del Señor. La prédica del mensaje de Caitanya Mahaprabhu también había desaparecido. Sri Hridaya Caitanya al escuchar todo esto se sintió especialmente consternado. En ese tiempo ordenó a Sri SyamanandaPrabhu ir a Utkala desh y predicar el mensaje de los Goswamis y las enseñanzas de Sri Caitanya. Mientras dejaba a su gurudeva, Syamanandasintió un gran dolor en su corazón. Comprendiendo su corazón, Hridaya Caitanya llamó a Shayamananda y le hizo comprender su preocupación. Sin tener otro camino abierto para él, SyamanandaPrabhu partió para Utkala colocando la orden de su guru sobre su cabeza. En su camino a Utkala, pasó por su antiguo pueblo Dharenda Bahadurpur. Al ver a su querido Dukhi regresando a casa después de haber estado ausente por tanto tiempo, las personas del pueblo se sintieron sumamente felices. Por unos cuantos días, permaneció allí y predicó el santo evangelio de Sri Caitanya. Muchas personas lo escucharon y fueron encantadas por él, tomando refugio en sus pies de loto.

Su sagrada presencia

Más tarde llegó a un pueblo llamado Dandeshwar. Allí Sri Krshna Mandala había vivido anteriormente. SyamanandaPrabhu bendijo la ciudad de Dandeshwar y a los devotos que vivían allí con su sagrada asociación, para la alegría extrema de todos. Por muchos días predicó Hari-katha y celebró un gran festival allí. Muchas personas, al escuchar el divino mensaje de SyamanandaPrabhu, fueron encantadas por su santidad convirtiéndose en sus discípulos. Finalmente, SyamanandaPrabhu llegó a Utkala, santificando la tierra con su sagrada presencia, comenzó nuevamente a predicar el mensaje de Sri Caitanya por todas partes.

En las orillas del río Suvarna-rekha vivía un piadoso zamindar con el nombre de Sri Achyutadeva. Rasikananda era el nombre de su único hijo. Desde que era pequeño, era un paragón de Krshna-bhakti. Por el bien de su educación, su padre había encomendado la enseñanza de su hijo a algunos eruditos. Rasikananda estudiaría en el lugar de los Pandits. Sin embargo, no tenía interés alguno en el conocimiento mundano. En todo lo que estudiaba, encontraba Hari-bhakti como la conclusión última. De esta forma, creció ansioso por tomar refugio en los pies de loto de un guru Vaisnava. Un día, mientras estaba sentado solo pensando, escuchó una voz divina diciendo, “¡Rasikananda! No te sientes allí melancólico. Muy pronto un gran devoto, un mahabhagavat llamado SyamanandaPrabhu llegará; ve donde él y toma refugio en sus pies de loto.” Al escuchar esa voz divina, se animó. Desde esa ocasión se sintió muy ansioso por ver a SyamanandaPrabhu y esperaba su llegada todo el tiempo.

La bienaventuranza de Sri Rasikananda dev

Unos días más tarde Sri SyamanandaPrabhu junto con sus discípulos, hizo su auspiciosa llegada a la casa de Rasikananda dev en el pueblo llamado Rohini en las orillas de Suvarna-rekha. La bienaventuranza de Sri Rasikananda dev no conoció límites. Ofreció sus completas reverencias en una modalidad de gran humildad y tomó refugio en Sri SyamanandaPrabhu en su casa, donde le ofreció el tradicional puja e hizo que todo sus amigos, familiares e hijos se entregaran a los pies de loto de Syamananda. Se hicieron los arreglos para que, en un día auspicioso, SyamanandaPrabhu iniciara a Rasikananda dev Prabhu en el Radha-Krshna mantra. Comenzaron el canto de Hare Krshna en sankirtan en la casa de deva con todos los otros devotos, invitando a todos los amigos y familiares a participar. Todos en el pueblo realizaron Sankirtan-yajna y tomaron el darshan de SyamanandaPrabhu. Asombrados con sus maravillosas explicaciones del mensaje de Gaura-Nityananda, todos tomaron refugio en sus pies de loto. De esta forma, la ciudad de Rohini tuvo muchos discípulos de Sri SyamanandaPrabhu.

Un resplandor divino

En la ciudad de Rohini había un gran yogui llamado Damodara. Una vez él fue a tomar el darshan de Sri SyamanandaPrabhu. Desde lejos vio un resplandor divino tan brillante como el sol, emanando de SyamanandaPrabhu, que cegó sus ojos. Seguidamente, mientras se acercaba al gran acarya, cayó a sus pies de loto y tomó refugio en ellos, ofreciendo muchas oraciones en sumisión. Regresando el respeto mostrado a él por el yogui, SyamanandaPrabhu con lágrimas en sus ojos dijo, “Si tu santidad desea desarrollar una pureza divina, por favor, solamente canta los santos nombre de Gaura y Nityananda. El Señor es supremamente misericordioso. Si tan solo haces esto, él derramará Krshna-prema sobre ti. “Al escuchar lo que SyamanandaPrabhu decía, el corazón del Yogui Damodara se derritió y contestó, “Si gentilmente me das tu misericordia, adoraré los pies de loto de Gaura-Nityananda a partir de ahora.” SyamanandaPrabhu dio al yogui sus bendiciones y derramó su misericordia trascendental sobre él. El yogui Damodara se convirtió en un gran devoto de Sri Sri Gaura Nitai. Él solía cantar constantemente el santo nombre de Gaura y Nityananda con lágrimas de gozo brotando de sus ojos.

Al escuchar las glorias de SyamanandaPrabhu

En Balaram Pura vivían muchas personas adineradas. Al escuchar las glorias de SyamanandaPrabhu las personas del lugar se sintieron muy ansiosas por verle. Las personas piadosas, fieles y santas del lugar comenzaron a implorar con gran ansiedad a SyamanandaPrabhu ir a visitar Balaram Pura. Pronto, SyamanandaPrabhu les dio su misericordia y se comprometió a responder la invitación. Poco tiempo después de esto, SyamanandaPrabhu llegó a Balarama Pura junto con deva y Yogui Damodara, así como muchos otros de sus devotos y discípulos. El éxtasis de las personas santas en Balaram Pura no tenía límite. Ofrecieron puja a los pies de loto de SyamanandaPrabhu y realizaron su bhajan de una forma muy Hermosa, observando todas las regulaciones y reglas apropiadas de los shastras. Unos pocos días después llevaron a cabo un gran kirtan y un festival de hari-katha en Balarama Pura. Muchas personas llegaron y se rindieron a los pies de loto de Sri SyamanandaPrabhu.

Un festival de Sankirtan

Después de esto, SyamanandaPrabhu fue a Nrishinga Pura. En Nrishinga Pura había una gran facción de ateos, agnósticos y blasfemos. Después de unos pocos días, SyamanandaPrabhu llevó a cabo un festival de Sankirtan. Los panditas y ateos fueron a ver a SyamanandaPrabhu y escucharon sus dulces y nectarinas explicaciones de Hari-katha. Cuando escucharon sus palabras, sus corazones se conmovieron y aceptaron refugio en los pies de loto de SyamanandaPrabhu.

Día tras día las noticias de las glorias de Syamanandallegaron a Utkala. De Nrishinga Pura, SyamanandaPrabhu fue a Sri Gopi Vallabha Pura. Allí vivían muchas personas adineradas quienes se sorprendieron después de tomar el darshan de sus pies de loto. La mayoría tomó refugio a los pies de loto de Sri SyamanandaPrabhu. Imploraron a sus pies que instalará algunas deidades y así, participar en la adoración de la deidad. Ellos rogaron con gran fervor. Poco después, los devotos establecieron un templo del Señor con un salón de kirtan, un depósito para guardar el bhoga y una cocina especial donde los alimentos del Señor pudiesen ser preparados, así como un ashram donde pudiesen vivir los sirvientes de las deidades y una casa de huéspedes para los visitantes Vaishnavas. Cerca del templo, también construyeron un pequeño estanque y hermosos jardines. Poco después se llevó a cabo un gran festival y en esa ocasión Sri SyamanandaPrabhu instaló las deidades: Radha Govinda. Cuando concluyó el festival y las ceremonias de instalación, SyamanandaPrabhu partió a su ciudad natal de Utkala. Al ver la encantadora belleza de las deidades de Radha-Govinda, todos sintieron paz en sus corazones. Después que SyamanandaPrabhu emprendió su viaje a Utkala, los residentes de Gopi Vallabha Pura encomendaron la responsabilidad de servir a las Deidades a Rasikananda Prabhu.

Predicó el mensaje de Gaura Nityananda

Cuando llegó a Utkala Pura, Sri SyamanandaPrabhu predicó el mensaje de Gaura Nityananda y finalmente regresó a Ambika-Kalna, donde ofreció sus respetos a los pies de loto de Sri Hridaya Caitanya. Después de ofrecer sus respetos y oraciones a Hridaya Caitanya Prabhu, le contó todo sobre su éxito en la prédica del mensaje de Gaura Nityananda a través de Utkala, Dandeshwar, Rohini, Balaram Pura, Nrishinga Pura y Gopi Vallabha Pura. Al escuchar las victorias de su discípulo, Sri Hridaya Caitanya afectuosamente abrazó a SyamanandaPrabhu.

Después de algún tiempo, Sri SyamanandaPrabhu fue invitado al famoso festival en Kheturigram, el lugar de nacimiento de Narottam das Thakura. Después de recibir la invitación, SyamanandaPrabhu junto con sus discípulos salió en dirección a Kheturigram. Después de llegar a Kheturigram, se encontró con sus antiguos amigos de toda la vida, Narottam Thakura y Shrinivas Acharya. Abrazándose sinceramente unos con otros, flotaron en olas de felicidad. En el festival, Jahnava Mata, Sri Raghunandan Thakura, Sri Achyutananda y Sri Vrindavana Das Thakura, entre otros asociados de Sri Gaurachandra, así como muchas otras grandes almas e importantes devotos honraron a todos con su auspiciosa presencia. Cuando el festival llegó a su final, Sri SyamanandaPrabhu se despidió de toda la asamblea de devotos y nuevamente volteó su rostro en dirección a Utkala con el fin de emprender su viaje de regreso.

En su camino de regreso a Gauda Desh, se detuvo en la ciudad de Kanthak Nagara en la casa de Gadadhara Das Thakur, en Yajigrama en la casa de Shrinivas Acharya y en Sri Khanda en la casa de Raghunandana Thakura. Después de esta ocasión, muchos de los asociados eternos de Sri Caitanya Mahaprabhu habían partido de este mundo y entrado en los eternos pasatiempos inmanifiestos del Señor.

Las glorias de SyamanandaPrabhu fueron predicada por las cuatro direcciones

Después de un tiempo, Syamanandallegó a Utkala. Trasladándose de la casa de un devoto a la casa de otro, de una ciudad a otra, honrando a muchos devotos con sus bendiciones. Pronto llegó a Sri Gopi Vallabha Pura. En esa ocasión escuchó las noticias sobre el fallecimiento de su guru, Sri Hridaya Caitanya. Cuando escuchó estas trágicas noticias, Sri SyamanandaPrabhu se desmayó. Después que recobró la conciencia lloró y lloró por un largo tiempo. Entró en un estado de completa ansiedad, decepción y desconcierto. Esa noche, sin embargo, tuvo un sueño con Hridaya Caitanya y se sintió alentado a predicar.

Desde Utkala desh, las glorias de SyamanandaPrabhu fueron predicadas por las cuatro direcciones. Como resultado de su influencia la adoración constante y servicio de Gaura y Nityananda fueron establecidos a lo largo y ancho. Rasikananda, Sri Murari, Radhananda, Purushottama, Manohara, Cintamani, Balabhadra, Sri Jagadishvara, Gadadhara, Anandananda y Sri Radha Mohan, entre otros, fueron los más confidenciales discípulos de SyamanandaPrabhu.

Srila Shymananda Prabhu, después de haber tenido éxito en sus numerosas campañas de prédica regresó a Gopi Vallabha Pura, donde después de muchos días, un gran festival tomó lugar. Luego, en el mes de Asarh, en el día de Krshnapratipada el gran acharya, SyamanandaPrabhu entró en el eterno lila del Señor. Su samadhi puede ser encontrado en Gopi Vallabha Pura, donde el servicio de su deidad se mantiene aun hoy en día.


 

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