Sus Vidas y Sus Obras

Madhva

Madhva

Sripad Madhva nació en el pueblo de Tulunada

 

De acuerdo con las inscripciones de Sri Kurma de Narahari Tirtha, su discípulo directo, Sripad Madhvacarya nació en 1238 y vivió por 79 años, hasta 1317 d.C., esto se confirma en el Anu-Madhva-Carita. Según las biografías autorizadas compiladas por sus discípulos, poco después de su partida. Sripad Madhva nació en el pueblo de Tulunada, el cual se encuentra a 8 millas sureste de la ciudad de Udipi in Karnataka. Venía de una familia de sivalli-brahmanas y era el hijo de Madhyageha Bhatta.

En su comentario del Caitanya Caritamrta (CC Madhya 9.245), Sripad Bhakdivedanta Swami comenta de la siguiente manera: “En su infancia, Madhvacarya fue conocido como Vasudeva, y hay maravillosas historias que lo rodean. También se dice que su padre acumuló muchas deudas y Madhvacarya en una ocasión convirtió semillas de tamarindo en monedas reales para pagarlas. A la edad de cinco años, se le ofreció un cordón sagrado. Vivía cerca de su casa de adobe, un demonio llamado Maniman en la forma de una serpiente, y a la edad de cinco años Madvacarya mató a la serpiente con la punta de su pie izquierdo. Cuando su madre se sentía muy perturbada, el aparecía repentinamente ante ella. Era un gran erudito incluso en su infancia, y aunque su padre no estaba de acuerdo, aceptó sannyasa a la edad de doce.”

Cuando tan solo tenía 12 años, Madhvacarya abandonó el hogar y aceptó la orden de vida renunciante

Cuando tan solo tenía 12 años, Madhvacarya abandonó el hogar y aceptó la orden de vida renunciante, bajo la guía de Acyutapreksa, su sannyasa-guru. El nombre sannyasa de Madhva fue Purnaprajna Tirtha. Su profundo estudio de la escrituras era incomparable, y se había convencido de la inutilidad de la interpretación de Advaita del Vedanta. Él se inspiró para revivir la interpretación original y pura del Vedanta la cual promueve el teísmo personal. Para lo cual se basó en una profunda e innovadora interpretación de las escrituras, por lo que se volvió famoso. Esta interpretación es conocida como Dvaita-dvaita-vada, o dualismo puro.

Después de su iniciación, Purnaprajna pasó algún tiempo en el asrama de Acyutapreksa donde estudió cuidadosamente los comentarios del Vedanta de diferentes acaryas, comenzando con el stasiddhi de Vimuktatman. Pero pronto, la experiencia de Purnaprajna en argumentar las escrituras y su determinación para establecer el teísmo personal como la conclusión de Vedanta crecieron a tal punto que podría vencer a Acyutapreksa en el argumento. Reconociendo la erudición superior de Purnaprajna, Acyutapreksa lo hizo la cabeza de su asrama. Purnaprajna también se adjudicó el título de ananda-tirtha, con el cual es a menudo referido en varias literaturas.

Su éxito

Luego se convirtió en la autoridad del templo en el asrama de Acyutapreksa. Purnaprajna comenzó a instruir discípulos, predicando su interpretación del Vedanta y derrotando a muchos eruditos de diferentes escuelas filosóficas, incluyendo budistas, jaimistas y varios impersonalitas, los agnósticos, lógicos y los practicantes de religión materialista. Su éxito en la derrota de todo sus opositores académicos inspiró a  Madhvacarya a viajar al sur de India con el fin de predicar la filosofía del teísmo personal y la devoción a Visnu a lo largo y ancho. En ese momento, había formulado por completo todos los detalles de su sistema filosófico, pero aún no había comprometido su sistema de escritura.

Su viaje al sur de india fue bastante extenso: fue de Udipi al extremo del sur de India, (Kanyakumari) y de allí a Ramesvaram, Sri Rangam, y muchos otros importantes lugares sagrados de peregrinaje. Donde sea que fuese debatía con prominentes eruditos de la escuela impersonal, rompiendo sus interpretaciones del Vedanta con su brillante defensa del teísmo dualista. Sus críticas mordaces del Vedanta impersonal de Sankaracarya se toparon con una fuerte oposición, sin embargo, nadie pudo superar sus argumentos de las escrituras o vencerlo en un debate lógico. Se dice que cuando Madhva estaba en Kanyakumari fue desafiado por un gran erudito impersonalista de la escuela de Sankara a escribir su propio comentario del Vedanta si no estaba de acuerdo con las enseñanzas del maestro. En ese momento, se dice que Madhva prometió escribir su propio comentario del Vedanta, completando así la elaboración de las apropiadas conclusiones del teísmo. En el Sri Rangam también expresó cierto grado de insatisfacción con las conclusiones del Visistadvaita-vada de Ramanujan el cual sentía que no iba muy lejos en cuanto a refutar el peligro de la filosofía especulativa del Sankaracarya. Esto además se sumaba a la pronta y firme determinación de Madhava de algún día componer su propio comentario incorporando su propia y única interpretación.

Ansioso por Comenzar Su Obra

Después de completar su viaje por el sur de India, Madhva decidió ir al norte de India también. Cada día con mayor determinación de completar su propio comentario del Vedanta, se sintió ansioso por comenzar su obra. Sin embargo, Madhva deseaba tener las bendiciones del autor del Vendanta, Vedavyasa, antes de comenzar tan ambicioso proyecto. De esta forma partió hacia norte de India y a los Himalayas con el fin de obtener las bendiciones de Vedavyasa. (Vyasa siendo inmortal, aún reside en su asrama en Badarainatha, a pesar que nunca que ha hecho visible para los ojos de los mortales).

Después de un largo viaje a pie, Sripad Madhva finalmente llegó al Anantamatha en Badarinatha, donde permaneció durante siete semanas, absorto en ayuno, oración y meditación devocional. Inspirado desde su interior, subió a los Himalayas, a Badarikasrama, en la cima Badari, donde Vyasadeva tiene  su hermita. Allí encontró a Vedavyasa y le explicó su comentario sobre el Bhagavad-gita a Vyasa mismo, quien lo aprobó. Cuando encontró a Vyasa, le fue otorgada una salagrama-sila la cual es conocida como una Astamurti. Después de discutir las escrituras con Vyasadeva, la compresión de Sripad Madhvacarya sobre el significado interno de éstas, se volvió aún más profundo. Permaneció en Badarikasrama por algunos meses hasta que terminó de componer su comentario sobre el Bhagavad-gita, tras lo cual regresó al Anantamatha. En ese momento, el compañero de Madhva, Satya Tirtha registró el comentario completo. En esta ocasión, Madhva también escribió su comentario sobre el Vedanta.

Madhva comenzó el largo viaje a casa

Despidiéndose de Badarinatha, Madhva comenzó el largo viaje a casa. En el camino, nuevamente se encontró y derrotó a numerosos eruditos de varias escuelas filosóficas. Viajó a través de Bihar, Bengal, Orissa, y andhradesa. El Madhva-vijaya describe como una vez Madhva llegó a Ganjama, a las orillas del río Godavari, y se encontró con dos prominentes eruditos, quienes estaban bien versados en todas las escrituras importantes: Sobhana Bhatta y Swami Sastri. Después de convertirlos a su escuela, los eruditos fueron reconocidos como importantes seguidores de Sripad Madhva. Fueron famosos como Padmanabha Tirtha y Narahari Tirtha, considerados como los acaryas principales de la escuela de Madhva después de Madhva. Narahari Tirtha es famoso por su comentario sobre el Gita-bhasya y el Karma-nirnaya de Madhva. Fue el primer ministro de Kalinga entre 1271 y 1293. Padmanabha Tirtha escribió comentarios sobre muchas obras de Madhva, incluyendo el Brahma-sutra-bhasya de Madhva, su Anuvyakhyana, y su Dasa-prakaranas. Fue el mejor comentarista en la mayoría de trabajos de Madhvacarya.

Después de convertir a Sobhana Bhatta y Swami Sastri, Sripad Madhvacarya viajó a través de Andhrapradesa, Maharastra y Karnataka y finalmente llegaron a Udipi. A su regreso a Udipi desde el Norte de India, Madhva confrontó a Acyutapreksa, quien se había negado a aceptar sus ideas previamente. Ahora los roles se habían invertido; el guru se volvió discípulo y el discípulo se volvió guru. Madhva convirtió a Acyutapreksa del Vedanta de Sankara a la causa del Vaisnavismo y lo aceptó como su seguidor.

Su Reputación Se Propagó

Como resultado de las exitosas derrotas de Madhva  contra sus opositores eruditos y gurus, su reputación se propagó, y el entusiasmo por su nuevo sistema de filosofía Vedanta creció. Así como sus comentarios sobre el Bhagavad-gita y el Vedanta ganaron más y más aceptación, seguidores y nuevos conversos de toda la India se unieron a su grupo, atraídos por su personalidad carismática, lógica invencible, conocimiento de las escrituras e inspiradora fe.

Mientras estuvo en Udipi, era un hábito regular de Madhva bañarse en el océano. Un día, mientras se encontraba sentado en la playa absorto en contemplación de Sri Krsna, vio un barco con destino a Dvaraka, que estaba a punto de hundirse en un banco de arena. Él advirtió al barco, y este pudo acercarse a la orilla de forma segura. El capitán del barco quiso otorgar algún presente a Sri Madhvacarya, quien aceptó una gran cantidad de gopi-candana tilaka. Al ser entregado al acarya, el gran bloque de tilaka se partió a la mitad, revelando una gran deidad de Krsna. Todos quedaron atónitos al encontrar la deidad de Krsna en un bloque de tilaka, sin embargo, Madhvacarya estaba acostumbrado a los milagros y lo aceptó como la gracia del Señor. En ese momento, él compuso algunas bellas oraciones glorificando a Sri Krsna, y pronto la deidad fue instalada en el templo, donde se encuentra actualmente. La Deidad pesaba tanto que incluso entre treinta hombres se dificultaba su movilización. Pero Madhva, era supremamente poderoso, se dice que era la encarnación de Vayu, y trasladó personalmente la Deidad a Udipi.

Después de instalar la Deidad de Krsna

Después de instalar la Deidad de Krsna en Udipi, revisó el sistema de adoración de la Deidad, estableciendo un régimen estricto de ceremonia ritual y conducta, estableciendo entre otras cosas la rigurosa observación de los Ekadasis.

Después de haber logrado un éxito tan grande en su ciudad natal, llegó el momento para que Madhava viajara nuevamente. Comenzó un Segundo peregrinaje al Norte de India, donde una vez más visitó Badarikasrama. El Madhva-vijaya, escrito por el hijo del discípulo de Madhva describe como Madhva utilizó su agudo ingenio, sus conocimientos de muchos idiomas tales como el Turco y el Persa, así como su coraje para superar grande obstáculos en la prédica. En su viaje por el sur de India, Madhva y sus discípulos llegaron a un lugar en la provincia de Ganga Pradesh donde las tensiones políticas entre Hindúes y Musulmanes les impedían cruzar el río. Los Hindúes estaban a un lado del río y los Musulmanes al otro lado. Nadie podía cruzar, y no había ningún bote disponible. Madhva y sus seguidores, sin considerar a los soldados musulmanes que custodiaban el cruce, nadaron a través del río. Debido a esto el campamento completo fue puesto bajo arresto. Madhva mismo fue llevado ante el Rey Musulmán, Sultán Jalal-uddin-Khilji, quién exigió una explicación. Cuando finalmente se le permitió hablar a Madhva, habló en Persa, dirigiéndose al Rey a lo largo del teísmo devocional. Al ver la intensidad y  santidad pura de Sripad Madhvacarya, el corazón del Sultán se suavizó. Estaba tan impresionado con Madhva que quiso ofrecerle tierra y dinero, pero Madhva estableció el ejemplo de la renunciación al rechazar la oferta del sultán.

Usaba Su Fuerza Sobrehumana para Salvar la Situación

Cuando el ingenio no ayudaba, Madhva en ciertas ocasiones usaba su fuerza sobrehumana para salvar la situación. Cierta vez, su compañero de viaje y discípulo sannyasi Satya Tirtha fue atacado por un feroz tigre de Bengal,  y Madhva fue a rescatarlo audazmente. Después del enfrentamiento para alejar al tigre de Satya Tirtha, lo despidió con el rabo entre las patas. En otra ocasión, mientras caminaba en peregrinación a través de una peligrosa parte de India, fue atacado por bandidos asesinos, pero él los apartó fácilmente.

Madhva fue una personalidad multifacética que vivió una vida larga y saludable. Él era un líder innato que creía en el cultivo tanto físico como intelectual, moral y espiritual. Participó en muchas actividades atléticas como escalar montañas, lucha libre y natación lo cual le sirvió en gran manera en el Himalaya. Provenía de una familia de brahmanas descendientes de un brahmana guerrero y encarnación de Dios, Parasurama, que era alto, fuerte y robusto. Tenía fama de poseer una fuerza corporal sin límites. El Madhva-vijaya narra como un fuerte hombre llamado Kadanjari, de quien se decía que tenía la fuerza de treinta hombres, una vez retó a Madhvacarya a una contienda de fuerza.Madhvacarya puso el dedo gordo de su pie firmemente sobre el suelo y le dijo a Kadanjari, famoso por su gran fuerza, que intentara levantarlo. Tirando con toda su fuerza una y otra vez, el poderoso Kadanjari fue incapaz de mover el dedo gordo del pie de Madhvacarya. Según Trivikrama Pandita, Madhvacarya fue dotado con los treinta y dos síntomas corporales de una gran personalidad. Tenía una profunda, sonora y melodiosa voz y era un experto cantante. Sus recitaciones de los versos del Srimad-Bhagavatam fueron consideradas como especialmente dulces.

Madhva viajó por toda la India

De esta manera, Madhva viajó por toda la India, regresando al Sur después de visitar Badarinatha, Delhi, Kuruksetra, Benares, y Goa. A partir de aquí, sus viajes fueron más limitados a esas provincias del Sur de India cerca de Udipi. Después de Sankaracarya, quien también había viajado extensamente, fue el Segundo gran Vedanta acarya en viajar por toda India, y su extensa prédica tuvo un efecto duradero. Gradualmente, sus seguidores crecieron, como grandes personalidades por todas partes de India aceptándolo como su guru. El Madhva-vijaya menciona que tenía discípulos de muchas partes, y sus seguidores aún hoy en día incluyen hablantes de ocho diferentes dialectos, Tulu, Kannada, Konkani, Maratha, Telugu, Southern Saurastri, Bengali y Hindi.

Escribió ComentariosSripad Madhvacarya

 

Después de regresar a Udipi, Madhva una vez más inmerso en la actividad literaria prolífica, escribió comentarios sobre los diez principales Upanisads. Escribió diez tratados filosóficos principales, los Dasa-Prakaranas, así como lo que muchos consideran su obra más importante, el Anu-Vyakhyana. Escribió un resumen del Mahabharata llamada el Moksa-dharma, y también comentó el Srimad-Bhagavatam.

La dedicación de Madhvacarya al Señor y su profunda erudición lo convirtieron en un enemigo temido y odiado por los seguidores de Sankaracarya, quien tenía un interés personal en mantener su posición como el único Vedanta auténtico. Se ha dicho, “De todas las plagas con que la humanidad ha sido maldita, la tiranía eclesiástica es la peor.” La tiranía de los acaryas del Srngeri-matha fundado por Sankaracarya les llevó a atacar a Sripad Madhva con todos los medios a su disposición. Utilizaron varios medios para hostigar a los seguidores de Madhva, trataron de probar que Madhva no provenía de ninguna sucesión discipular autorizada y por último  desafiaron a Madhva a debatir.

En el Debate con Madhva

Los seguidores de Sankara eligieron como su campeón a un pandita muy erudito llamado Pundarika Puri, famoso por su erudición y experto en la argumentación, sin embargo, fue humillado en el debate con Madhva. En la discusión con Madhva, Pundarika era como un niño de escuela enfrentando a su profesor. Con el fin de vengar su dolor, el pandita derrotado encargó a uno de sus compañeros, un sannyasi llamado Padma Tirtha, robar la invaluable colección de antiguas escrituras Sánskritas de la biblioteca de Sripad Madhvacarya. Los libros más tarde fueron recuperados con la ayuda del Rey Jayasimha  de Kumla.

Después que Jayasimha Raja recuperara los libros de Madhvacarya, se organizó una audiencia entre el Jayasimha y Madhva. Su encuentro fue seguido por un debate entre el Pandita del tribunal del Rey y Madhava. El pandita, Trivikrama Pandita, un residente de Visnumangala, fue la principal autoridad del Vedanta Impersonal en la ciudad de Kumla y un experto poeta. Finalmente la reunión se llevó a cabo en el templo de Kudil. Al terminar el discurso del día, Trivikrama Pandita no había podido derrotar a Madhva, sin embargo, se negó a rendirse. Razón por la cual el debate continuó al día siguiente.

Madhva le ordenó escribir un comentario sobre el Vedanta

Al siguiente día, Trivikrama Pandita utilizó todo su conocimiento, su ingenio, y su poder de argumentación en un intento de avergonzar a Madhva, sin embargo, nuevamente fue incapaz de derrotarlo. Esto se prolongó durante quince días más. Cuando el intelecto de Trivikrama Pandita se agotó y sus dudas fueron destruidas reconoció a Sri Madhva como su guru. Se rindió a los pies de Sripad Madhvacarya y fue aceptado por él como su discípulo. Madhva le ordenó escribir un comentario sobre el Vedanta. El comentario de Trivikrama Pandita es llamado el Tattva-pradipa. Su transformación fue un punto crucial en la misión de prédica de Madhava. Después de su transformación, el hermano de Trivikrama Pandita y otros siete eruditos importantes tomaron sannyasa de Madhva y se convirtieron en los primeros directores de los ocho monasterios Madvhaite en Udipi. El hijo de Trivikrama Pandita, Narayanacarya luego escribió el Madhva-vijaya.

En sus últimos años, Madhva escribió más cometarios sobre las escrituras, incluyendo el Nyaya-vivarana, el Karma-nirnaya, el Krsnamrta-Maharnava, entre otros. Y de esta forma, fue envejeciendo. Ya para este momento Madhvacarya había completado todo lo que se había propuesto. Había predicado su mensaje a lo largo y ancho, explicado detalladamente su sistema filosófico en numerosos comentarios y tenía muchos misioneros entrenados quienes podrían llevar a cabo su trabajo con gran energía. Había escrito obras originales de tan profundo carácter que continuarían influyendo el teísmo devocional hasta bien entrado el siglo XX. Había establecido la adoración de Radha y Krsna en Udipi y había otorgado sannyasa a expertos eruditos  y  predicadores veteranos como Padmanabha Tirtha, Narahari Tirtha, Madhava Tirtha, y Aksobhya Tirtha, quienes lo sucederían en la promoción  de ideales filosóficos del teísmo dualista puro. Tan pronto como terminó su comentario sobre el Aitereya Upanisad, al borde de su octogésimo cumpleaños, Sripad Madhvacarya abandonó el cuerpo dejando este mundo y entrando en los planetas eternos de Vaikuntha en el quinto día de la luna llena en el mes de Magh (correspondiente a Enero-Febrero) en el año de 1317.

Los principio esenciales de las enseñanzas de Sri Madhvacarya

Los principio esenciales de las enseñanzas de Sri Madhvacarya, las cuales corren paralelamente con las enseñanzas de Sri Caitanya Mahaprabhu, han sido resumidas en diez puntos  por Baladeva Vidyabhusana en su Prameya-Ratnavali. Estos diez puntos son los siguientes:

shri madvhah praha vishnum paratamam akhilamnaya vedyam ca cisvam

satyam bhedam ca jivam hari carana jusas tartamyam ca tesham 

moksham vishnv-anghri-labham tad-amala-bhajanam tasya hetum pramanam

pratyaksadi trayam cety upadisati hari krsna-caitanya chandra

“Shri Madhvacaharya enseño que:

1) Krsna, conocido como Hari, es el Supremo Señor, el Absoluto.

2) Este Señor Supremo  puede ser conocido a través de los Vedas.

3) El mundo material es irreal.

4) Las jivas, o almas, son diferentes del Señor Supremo.

5) Las jivas son por naturaleza sirvientes del Señor Supremo.

6) Hay dos categorías de jivas: liberadas e ilusionadas.

7) Liberación significa alcanzar los pies de loto del Krsna, es decir, entrar en una relación eterna de servicio al Supremo Señor.

8) El servicio devocional puro es la causa de este relacionamiento.

9) La verdad puede ser conocida a través de la percepción directa,  inferencia, y autoridad Védica. Estos mismos principios fueron enseñados por Sri Chaitanya Mahaprabhu.”

En su comentario del Caitanya Caritamrta (CC Madhya 9.245), Sripad Bhakdivedanta Swami comenta: “Para obtener más información sobre Madhvacarya, uno debe leer el Madhva-vijaya por Narayana Acarya.”

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